1990 South Africa

Hoy se celebra el Día de Nelson Mandela en favor de los Derechos de los Reclusos

Nelson Mandela, uno de los hombres más admirados del mundo, tal día como hoy cumpliría 99 años. En su honor, cada 18 de julio se celebra el Día Internacional de Nelson Mandela, según fue proclamado en noviembre de 2009 por la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), en reconocimiento a su contribución por la paz y la libertad en el mundo.

En la resolución 64/13 de la Asamblea General se reconocieron los valores de Nelson Mandela y su dedicación al servicio de la humanidad, a través de su labor humanitaria en los ámbitos de la solución de conflictos, las relaciones interraciales, la promoción y protección de los derechos humanos, la reconciliación, la igualdad entre los géneros, los derechos de los niños y otros grupos vulnerables, así como la lucha contra la pobreza y la promoción de la justicia social. Además se reconoció su contribución a la lucha por la democracia a nivel internacional y a la promoción de una cultura de paz en todo el mundo.

Humberto Prado, director del Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP), recordó que en diciembre de 2015 la ONU amplió el alcance de este día tan especial para las organizaciones que velan por los derechos humanos, y no solo adoptó la revisión de las Reglas Mínimas de las Naciones Unidas para el Tratamiento de los Reclusos, sino que también aprobó que estas fueran conocidas como “Reglas Nelson Mandela”.

“Cada día de nuestras vidas tenemos presente el legado de Nelson Mandela, por lo que desde el 2015 aplaudimos el reconocimiento de las Reglas Nelson Mandela, cuya finalidad es que sean utilizadas para promover las condiciones de encarcelamiento dignas y sensibilizar acerca de que los reclusos son parte integrante de la sociedad”, enfatizó Prado, quien además lamentó que el Gobierno venezolano dista mucho de cumplir con éstas reglas.

El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP), cumpliendo con su misión de promover y vigilar que los derechos humanos de las personas privadas de su libertad sean garantizados por el Estado, en constantes ocasiones ha emitido sus recomendaciones basadas en las Reglas Nelson Mandela y en torno a la falta de atención en los calabozos policiales, el incumplimiento de los derechos humanos en los centros de detención e internados judiciales, la falta de personal debidamente preparado, y la irresponsabilidad de imponer un régimen de Orden Cerrado a la población reclusa.

Lamentablemente el Ministerio de Servicios Penitenciarios hace caso omiso a esta dantesca realidad y se niega a adoptar las recomendaciones del OVP, en claro desconocimiento del artículo 2 del Código Orgánico Penitenciario, el cual estipula que “son competencias del Ministerio del Poder Popular para el Servicio Penitenciario diseñar, formular y evaluar políticas, estrategias, planes y programas, regidos por principios y valores éticos, destinados a garantizar el pleno goce y ejercicio de los derechos fundamentales de los procesados y procesadas, penados y penadas, así como procurar su rehabilitación y mejorar sus posibilidades de reinserción en la sociedad”.

“La gestión de la ministra Iris solo ha empeorado la situación de las cárceles, aunado al hecho de que los recintos como los del Sebin, Guardia Nacional, CICPC, cuerpos de policía nacional, estadal y municipal son de retención preventiva, pero hay casos de personas que cumplen hasta dos años en el mismo, con un incremento constante de enfermedades como sarna, tuberculosis o hepatitis, además de una alarmante cifra de 600% de hacinamiento”, agregó Prado.

De igual manera, recordó que las constantes violaciones al debido proceso también atentan contra los derechos humanos, pues “muchos de los que se encuentran en prisión no han recibido su debida sentencia”. Por último, Prado aseveró que el problema del hacinamiento va más allá de las rejas, debido a que “no solo amenaza la vida de quienes están privados de libertad, sino también de sus familiares”.

“No puede juzgarse a una nación por la manera en que trata a sus ciudadanos más ilustres, sino por el dispensado a los más marginados: sus presos”. Nelson Mandela